Activision publicó los requisitos oficiales para la beta de Call of Duty: Modern Warfare 4, y la gran sorpresa es lo accesible que es para la gran mayoría de los PCs actuales.
Call of Duty: Modern Warfare 4 exige desde una GTX 970 para jugar la beta en PC
Para arrancar el juego en PC, la vara está por los suelos. Bastará con tarjetas gráficas de hace una década, como la Nvidia GeForce GTX 970 (o GTX 1060) y la AMD Radeon RX 470, acompañadas de apenas 3 GB de VRAM para poder jugarlo con los ajustes en mínimo. Si estás del lado de Intel, el mínimo parte desde una Arc A580.
En cuanto al resto de los componentes para la configuración mínima, el juego solicita un procesador Intel Core i5-8400 o un AMD Ryzen 5 1600, junto con 12 GB de memoria RAM, almacenamiento SSD obligatorio y Windows 10 de 64 bits.
Para quienes buscan una experiencia óptima y apuntan a la configuración recomendada, el salto técnico exige componentes más modernos. Aquí Activision pide una GeForce RTX 3060 Ti, una Radeon RX 6700 XT o una Intel Arc B580, subiendo el requisito de VRAM a 8 GB. En cuanto al procesador, se sugiere un Intel Core i7-8700 o un Ryzen 5 3600, respaldados por 16 GB de RAM y Windows 11.
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Un detalle clave es que la beta exige de forma obligatoria el uso de DirectX 12, TPM 2.0 y Secure Boot. Si no tienes estas dos últimas funciones de seguridad activadas en la BIOS, el juego no te permitirá acceder a las partidas en línea.
Además, esta entrega estrena un sistema de precarga de shaders antes de iniciar el cliente para evitar los tirones en partida. Los usuarios de Battle.net tendrán esta función activa desde la primera instalación, mientras que en Steam se requerirá una compilación única en el primer arranque.
El calendario de la beta arranca el 21 de agosto con el Early Access tras el evento Call of Duty: NEXT, extendiéndose hasta el 25 de agosto. La fase de Open Beta pública irá del 28 de agosto al 1 de septiembre. Os mantendremos informados.
